Conferencia de Murphy

Magia y humor acompañados de una puesta en escena

 

Muchas veces se nos enseña cómo realizar rutinas, efectos, etc. Pero y… ¿Cómo se monta un espectáculo? ¿Qué directivas hay que seguir para que no sea un fracaso seguro? Murphy nos mostró (y demostró) que no basta con tener unos buenos efectos y bien ensayados. La mejor magia mal presentada puede llegar a ser aburrida. En cambio, con unos efectos no tan buenos pero con una perfecta presentación, un guión correcto, y un ritmo adecuado, el público saldrá con un buen sabor de boca. No hay que olvidar que trabajamos para ellos. Murphy nos presentó una conferencia entretenida a la par que ilustrativa a un ritmo que hizo que, a pesar de la duración, ésta se nos hiciera corta. Es bueno que nos recuerden que un espectáculo de magia es, ante todo, un espectáculo, y debe cumplir con su cometido: entretener. Debemos tener en cuenta que, para que la magia persista, siempre hará falta poder ilusionar a alguien. Ese alguien es el público. Gracias Murphy por recordarnos que esto es un arte interpretativo. Gracias por hacernos ver que la magia debe ser generosa, enfocada hacia el disfrute de un público, y no egoísta para un disfrute propio. ¡Hasta pronto!

Roberto Elguer