Cuaderno de bitácora de Jaque – Los dos primeros minutos de una actuación (Parte 1)

 

Jaque a lo imposible, los primeros instantes de una actuación

Hola amigos lectores del Blog de As de Magia.

Aquí nace una nueva sección de este Blog donde iremos tratando temas relacionados con la magia. Es un diario de opinión y por tanto todos los artículos que vayan surgiendo no tendrán intención de ser una verdad absoluta, sino sólo un punto de vista de este que escribe. El objetivo final siempre será el de compartir una experiencia con todo aquel al que pueda serle útil. Si es así me daré por satisfecho.

Se dice que el conocimiento está basado en tres pilares fundamentales a tener en cuenta, uno sería el aprendizaje autodidacta de cualquier disciplina mediante libros, vídeos, o por clases, conferencias, etc.

La segunda parte del aprendizaje sería el conocimiento que alguien nos puede transmitir acerca de su propia experiencia, el valor de esa información reside en que eso que se cuenta no es información fácil de encontrar en cualquier sitio, porque es experiencia propia, es en esencia el punto de vista personal de alguien que te cuenta sus propias vivencias.

La tercera parte del conocimiento son las tablas, tu propia experiencia, de una situación vivida personalmente aprenderás cosas que no vienen los libros. La experiencia no se puede comprar y no hay camino de reyes para esto, es algo por lo que tienes que pasar por ti mismo.

En este Blog nos centraremos en la segunda parte de ese conocimiento, unas veces seré yo quien proponga el tema semanal y otras veces seréis vosotros quienes rompáis el hielo del tema a tratar. Aquí irán escritos los consejos que le pueden venir bien a alguien en un momento determinado o sencillamente este es el cuaderno de bitácora que yo hubiese querido leer cuando empezaba en este mundo de la magia como espectáculo.

Para empezar en este primer articulo de está sección del Blog os hablaré de algo que para mi es muy importante a la hora de allanar el terreno cuando empiezo a presentar un show de magia.

Los dos primeros minutos de una actuación.

Los dos primeros minutos del show son cruciales para el buen desarrollo del mismo, estaría bien tener en cuenta que hay una serie de premisas que es recomendable seguir y que no necesariamente tienen que estar en este orden, pero si es bueno que se cumplan. Hoy te voy a hablar sólo de dos de ellas, en el siguiente artículo comentaremos más detalles a tener en cuenta.

Lo primero que habría que conseguir es que aplaudan, porque se aplauden al principio aplaudirán más a lo largo de todo el espectáculo, con ello se darán cuenta de que no molestan y no sólo eso, sino que verán que a ti te gusta que ellos aplaudan. Es muy importante que aplaudan, porque el que te ha contratado que generalmente no te ve porque está fuera, pendiente de otras cosas, sí que te oye y si oye aplausos, risas, etc, comprueba que a la gente le gusta y esa persona estará contenta contigo y te contratará más veces.

Puedes forzar los primeros aplausos con un aplauso para el cumpleañero, un aplauso para el ganador de lo que sea o para el cocinero por preparar una cena tan maravillosa, da igual, pero si consigues que aplaudan habrás ganado mucho en la guerra psicológica. Un truco que yo utilizo en ocasiones es contarles que para medir la acústica de la sala necesito probar la intensidad de los aplausos, primero pido un aplauso de cortesía, que como es normal la mitad no aplauden y el resto parecen cansados antes de empezar, luego pido el aplauso fuerte, les pido que aplaudiesen como si hubiesen visto algo ALUCINANTEEEEE (subo el tono de voz para transmitir energía, que en el fondo es lo que quiero que me den ellos a mi), y ahí ya sí que aplauden todos con más ganas y ya les digo que lo han hecho muy muy bien.

Y el tercer a plauso es “EL DESTROYEEEEEER”, “DONDE SE VALE DAR PATALEOS Y ALARIDOS Y GRITAR FUERTEEEEE”, y aquí es cuando se vuelven locos y sacan todo lo que llevan dentro ahí guardado y se dan cuenta de verdad de que estamos de fiesta y que han venido a divertirse, a partir de ahora están desinhibidos para pasárselo bien sin complejos. Este método es divertido e infalible para conseguir tu objetivo.

Si no quieres montar semejante pollo nada más salir al escenario al menos habría que hacer algo mágico tan potente que estés seguro 100% de que van a flipar y van a aplaudir, porque a veces alucinan tanto y se quedan tan bocas que ni aplauden, con lo que tienes que aprender bien a medir esto. Evidentemente esto es más elegante que lo anterior, depende de donde actúes y en qué condiciones y tipo de público estés, no es lo mismo una cena de empresa con todos medio cocidos después de beberse 20 botellas de vino que en el cumpleaños de un embajador donde el trato es más fino y hay que medir de otra manera lo que haces porque es lo que toca ese día.

Si manejas todos los registros y saber dónde estás y siempre hacer uso de tus armas en función de a lo que te enfrentes. Ahí las tablas te dirán cómo actuar, a veces rozar la línea del límite es bueno, pero aprende a nunca pasarte de la raya.

Otra cosa a conseguir es que se rían, si se ríen en algún momento durante los dos primeros minutos de tu actuación te los habrás ganado, a la gente le cae bien quien les hace reír, y por tanto cuando tengas algún fallo te lo perdonarán, si además les haces reír a lo largo de todo el show mejor porque el que te ha contratado que seguramente no te vea, pero te oiga se dará cuenta de que ha sido un acierto traer a esa fiesta tan importante a un mago con el que se ríen y al que aplauden.

Estos dos puntos son esenciales para el éxito de tu espectáculo como un show comercial, he visto muchos casos de grandes magos que yo he contratado para hacer magia de cerca por las mesas en un restaurante y el dueño, que estaba en la cocina y no veía lo que estaba pasando me ha dicho al día siguiente que el mago que le mande ese día no le parecía muy bueno. Lo más probable es que la gente se quedase tan asombrada con lo que el mago hacía que no tenía ni capacidad de aplaudir ni nada de nada porque les dejaba muertos con la boca abierta con los efectos de magia.

Es tan importante el saber hacer y presentar unos juegos de magia como auténticos milagros como el saber venderlo, recordar que no sólo podemos ser magos, también podemos que ser artistas y si quieres vivir del espectáculo te voy a dejar esta frase de James Brown, que de este negocio sabía un poco: “En el negocio del espectáculo tienes que tener dos cosas claras, tiene que haber negocio y tiene que haber espectáculo”, y a eso yo no tengo nada más que añadir.

Hay más cosas a tener en cuenta durante esos dos primeros minutos de tu espectáculo, pero seguiremos con este tema en el siguiente artículo, de momento quédate con esto: que aplaudan y que se rían.

JAQUE

www.magojaque.es